Análisis y abstracción de información
Universidad
Nacional Abierta y a Distancia de México
Curso
Propedéutico
Lic.
En Promoción y Educación para la Salud
Aspirante:
Carlos Gustavo Salas Sánchez
Actividad
2: “Análisis y abstracción de información” (Unidad 2 – Sesión 5)
Tema:
“Conductas relacionadas con el cuidado de la salud física en estudiantes del
Bachillerato UPAV San Rafael”.
Antecedentes:
De acuerdo a los
resultados presentados en la Encuesta Nacional de Salud 2016 (ENSANUT 2016), la
cobertura de servicios médicos a la población ha ido en aumento ya que cada vez
más hombres y mujeres de diversas edades han logrado obtener la cobertura de
salud de manera gratuita. Sin embargo, la misma encuesta presentó cifras
preocupantes en relación a la prevalencia de personas con enfermedades crónicas
tales como hipertensión o diabetes. Dichos resultados reflejan que, en comparación
a los resultados de las encuestas realizadas en los años 2000, 2006 y 2012; el
número de pacientes de entre 20 y 29 años de edad, con diagnósticos de la
enfermedades antes mencionadas, ha registrado un incremento.
Por un lado, el número
de mujeres diabéticas que se encuentran en dicho rango de edad ha aumentado con
respecto a las tres encuestas previas al 2016. Con respecto a los hombres de
entre 20 y 29 años, los casos de diabetes han disminuido con respecto a los
porcentajes arrojados en las encuestas anteriores, sin embargo esto no ocurrió
con respecto a las enfermedades relacionadas con el corazón en donde se pudo
observar un incremento en la población masculina desde el año 2000 hasta hace
tres años.
Aparentemente el
incremento de pacientes con ambas enfermedades no es tan alarmante si se
comparan los porcentajes más recientes con los anteriores, empero, hay que
considerar que en seis años el número de habitantes en nuestro país es mayor y,
por esta razón, porcentajes iguales no se refiere a la misma cantidad de
personas.
Es preocupante que cada
vez haya un mayor número de personas diagnosticadas con alguna enfermedad
crónico-degenerativa y, paradójicamente, también se observe una disminución en
el rango de edades de tales pacientes, siendo incluso persona menores de edad
quienes ahora también tienen que recurrir a los servicios médicos para recibir
tratamiento para algunos de estos males. Actualmente se sabe que México es uno
de los países con el mayor número de personas obesas en el mundo (específicamente
se encuentra entre los primeros 10 países con un porcentaje elevado de casos de
sobrepeso y obesidad) y, por si fuera
poco, también posee la misma distinción en el rubro de la obesidad infantil.
Por esto se ha
convertido en necesidad trabajar con la población adolescente y joven con la
finalidad de cambiar los hábitos de vida que puedan estar relacionados con la
etiología de dichos cuadros, ya que en algunos años serán estas personas
quienes se convertirán en la población económicamente activa del país y, al
mismo tiempo, en los cuidadores de quienes pertenecerán a sectores vulnerables
como los ancianos y los niños. Tal es la razón de poner en marcha la planeación
y ejecución de estrategias que motiven un cambio de conciencia de los jóvenes
con respecto al cuidado de su salud para que esto incida positivamente en múltiples
esferas de su vida sin ignorar que, de lograrlo, serán una sociedad menos
dependiente de los servicios de salud públicos o privados
Bases teóricas:
Los conceptos de salud y enfermedad han cambiado
desde que ambos fueron surgieron en los temas vinculados con la medicina. Anteriormente
se consideraba que la salud era simplemente “la ausencia de enfermedad”, sin
embargo En
1973, cuando Laframboise (11) propuso un marco
conceptual para el campo de la salud, se diseñó un plan para las décadas de los
ochenta y los noventa. Este enfoque, conocido más tarde como concepto de
campo de salud, e incluido en un trabajo del gobierno canadiense que fue la
base sobre la que se proyectó la política sanitaria del país, implica que la
salud está determinada por una variedad de factores que se pueden agruparen
cuatro grandes grupos: estilo de vida, medioambiente, organización de la atención
de la salud, y biología humana. Blum, (citado por Bersh (1987)) (10), muestra cómo
los anteriores factores se relacionan y se modifican mediante un círculo
envolvente formado por la población, los sistemas culturales, la salud mental, el
equilibrio ecológico y los recursos naturales. Por su parte, Lalonde y Dever
(citados por Quevedo, E.(1992)) (9), sostienen que los cuatro factores son igualmente
importantes, de modo que para lograr un estado de salud es necesario que estos
factores estén en equilibrio.
En los años
noventa, se inicia el estudio de la salud desde las representaciones sociales que
tienen los individuos y la sociedad en general. Herzlich, citada por Viveros,
M. 1993 (13), señala cómo los individuos se expresan a propósito de la salud y
la enfermedad en un lenguaje elaborado a partir dela relación que establecen
con la sociedad. Es así como en la actualidad se abre paso a un análisis de la
salud y la enfermedad, no como entidades cuya definición es evidente, sino como
el resultado de procesos sociales, elaboraciones intelectuales y continuos
intercambios de la colectividad.
En la actualidad, o más bien desde hace algunos años, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) modificó la definición de este concepto
por una más adecuada a una nueva época, entendiendo a la salud como: “Estado de
completo equilibrio biopsicosocial y no sólo la ausencia de enfermedad”; puede
ser pensada y discutida como un estado difícil de alcanzar por todas las
personas. Algunos auto rescuestionan esta definición por los cambios en la demografía
de la población y proponen un cambio hacia la capacidad de adaptación y
automanejo ante los desafíos físicos, sociales y emocionales. Esto último es lo
que hace que esta nueva concepción de “salud” aún se encuentre susceptible de
ser modificada en un futuro.
Con respecto
a las enfermedades crónico-degenerativas, que son un punto central en este
anteproyecto de investigación, se considera que hoy en día constituyen uno de los mayores retos que enfrentan los sistemas
de salud a nivel mundial. Lo son por varias razones: el gran número de casos
afectados con sus consabidas tasas de incidencia cada vez más crecientes, su
gradual contribución a la mortalidad general, porque son la causa más frecuente
de discapacidad, por el costo elevado de la hospitalización, el de su
tratamiento médico y el de su posterior rehabilitación. Su emergencia como
problema de salud pública sigue siendo el resultado de varios factores: cambios
sociales, culturales, políticos y económicos que modificaron el estilo y
condiciones de vida de un gran porcentaje de la población. Unos, trajeron el progreso
y la mejoría del nivel de vida y no podrán revertirse sin un enfoque
individual, social e institucional; otros, desafortunadamente trajeron a muchas
poblaciones mayor miseria y restricciones para acceder a los sistemas de salud.
Propiamente, las enfermedades
crónico-degenerativas fueron denominadas de esta manera debido a que cuentan
con tres características que las distinguen de otras:
1.
Son cuadros susceptibles
de ser tratables aunque, en su gran mayoría, no tienen cura.
2. Una vez que aparecen provocan el gradual deterioro de la salud aunque
la aceleración o lentitud de dicha condición también dependerán de otros
factores tales como: el grado de desarrollo de la enfermedad al momento de ser detectada,
la precisión del tratamiento proporcionado y el apego que el paciente muestre
hacia este.
3. No son contagioso, lo cual no significa que no sean heredables
genéticamente.
Según datos del Inegi, resultado del censo realizado
en el año 2012, y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las 10 enfermedades más comunes en México son:
1. Enfermedades
del corazón. Si los latidos del corazón se interrumpen o son
deficientes, se habla de una enfermedad cardiaca o cardiopatía, cuyas causas y
tratamientos son tan diversos como los síntomas que presentan. Aunque se pueden
prevenir, este conjunto de afecciones cobra la vida de 109 mil 297 pacientes al
año en México.
2. Diabetes.
Caracterizada por alta concentración de azúcar en sangre (glucosa), debido a la
incapacidad del organismo para aprovecharla, la diabetes se ha convertido en peligroso verdugo de la sociedad
moderna, al grado que la mortalidad por esta causa supera las 85 mil
defunciones al año.
3. Cáncer.
Este señalamiento abarca varios tipos de cáncer, entre los que se incluyen el cáncer de mama, cáncer cervicouterino o cáncer de pulmón,
por ejemplo. Los síntomas y tratamiento dependen del tipo de afección y de lo avanzada que esté; aunque se han
logrado importantes avances al respecto, lo cierto es que la cifra de vidas que cobra este trastorno supera los 73
mil casos anuales.
4. Enfermedades
cerebrovasculares. La cantidad de mexicanos que pierden la vida ante los
padecimientos que afectan al corazón y vasos sanguíneos, por ejemplo,
arteriosclerosis (el endurecimiento de las arterias dificulta la circulación de
la sangre) o derrame cerebral (ocurre cuando una arteria cerebral se rompe)
alcanza las 31 mil 902 víctimas. Si tomamos en cuenta que estas enfermedades se
ven favorecidas por malos hábitos alimenticios y de estilo de vida, obesidad, hipertensión (presión
arterial elevada), diabetes y
niveles de colesterol alto, es de esperarse que la cifra de mortalidad siga en
aumento.
5. Enfermedades
del hígado. Existen muchos tipos de afecciones hepáticas, algunas causadas
por virus (hepatitis), otras debido al uso de medicamentos, venenos o toxinas,
así como por ingerir demasiado alcohol (cirrosis).
Cuando el trastorno no se atiende oportunamente, puede comprometer la salud y conducir
a la muerte, de ahí que este conjunto de enfermedades represente una de las
principales causas de mortalidad en
México.
6. Enfermedad
pulmonar obstructiva crónica. El daño progresivo que sufre el sistema
respiratorio de un paciente con EPOC disminuye
su capacidad de inhalar aire y desencadena tos persistente, lo que puede manifestarse
como bronquitis crónica o enfisema, cuya causa principal es el tabaquismo. De
acuerdo con cifras del Inegi, los fallecimientos por enfermedades pulmonares
obstructivas crónicas suman 18 mil 531 casos (hasta el año 2012).
7. Influenza. Provocada por virus, la influenza es infección respiratoria contagiosa que
afecta nariz, garganta y pulmones originando una enfermedad leve o grave que
incluso, lleve a la muerte. Según cifras oficiales, más de 15 mil 700 pacientes
pierden la vida al año por esta causa, cantidad reconocida en el censo
realizado durante el 2012 y que, por ende, pudo haber cambiado en tiempos
recientes.
8. Afecciones originadas en el periodo perinatal
(inmediatamente anterior o posterior al momento del nacimiento del bebé).
Diarrea e infecciones respiratorias agudas
representan peligrosos trastornos para la población menor de 5 años, a tal
grado que resultaron fatales para 14 mil 330 infantes en 2012 según datos del
Inegi.
9. Enfermedades
del riñón. Cuando los riñones no eliminan impurezas eficientemente aparece
la insuficiencia renal, afección que obliga al paciente a requerir otros
procedimientos para retirar los elementos tóxicos de la sangre (diálisis, por
ejemplo) y que en el país causa 12 mil fallecimientos al año.
10. Obesidad.
En los últimos años ha crecido en forma alarmante el número de personas con
exceso de peso, especialmente entre los niños, por lo que según la UNICEF
(Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), México ocupa el primer lugar
mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad en adultos (precedido sólo por Estados Unidos).
Prácticamente cada uno de los padecimientos
mencionados anteriormente se presentan en sectores muy específicos de la
sociedad, dependiendo el estado de residencia, condición socioeconómica,
género, edad, entre otras variables. Sin embargo, es preocupante que muchas de
estas enfermedades gradualmente han trascendido a otras poblaciones donde antes
no se manifestaban, tales son los casos de los niños, adolescentes y jóvenes.
Aunque no es algo muy común todavía, de todas formas
ya se han registrado casos de diabetes infantil, diversos tipos de cáncer en
menores de edad así como afecciones cardiacas tanto en hombres como mujeres
jóvenes, sin olvidar la cada vez más creciente cantidad de casos de obesidad y
sobre peso. Motivo por el que se ha vuelto de primera necesidad la inclusión de
los menores de edad en los cuadros de servicios de salud, con el motivo de
detectar a tiempo alguno de estos problemas de salud y darle su correspondiente
tratamiento, lo que a la larga genera un costo para el estado además de un
desgaste económico, físico y emocional en los pacientes y sus familias. Todo esto
es lo que ubica en un lugar incuestionable a los servicios de atención primaria
de la salud.
Aunque para que las estrategias de prevención de
enfermedades tengan los resultados propuestos es necesario que la población joven
de nuestro país tenga plena conciencia de la importancia del cuidado de la
salud, reconozca las omisiones cometidas en cuanto a hábitos saludables y se
convenzan de los beneficios que encontrarán a corto, mediano y largo plazo si
deciden modificar los hábitos de vida que estén generando daños a su organismo.
Estos hábitos que pueden estar relacionados con:
1. La
influencia de los medios electrónicos y de comunicación tradicionales.
2. El
peso de la familia, la cultura y los grupos sociales.
3. La
ausencia o escasez de información con respecto a los hábitos de salud adecuados
y sus beneficios así como de las consecuencias que acarrean la falta de
cuidados.
4. La
invulnerabilidad con la que los jóvenes se autoperciben.
Son estos y otros factores los que deben ser
trabajados si queremos un país con amplias probabilidades de asumir los retos
de un mundo cada vez más demandante.
Hola compañero, me gusta el tema que has elegido, veo que hay mucha tela de donde cortar, espero podamos culminar este proceso de aprendizaje.
ResponderEliminarHola, gracias por el comentario. Estoy seguro que vamos a llegar hasta la última fase, a estas alturas hemos trabajado bastante, sólo vamos por unos pasos más, saludos.
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